ESTOS ALIMENTOS NO TE AYUDARÁN A ADELGAZAR

 ESTOS ALIMENTOS NO TE 

AYUDARÁN A ADELGAZAR




Los alimentos actúan a modo de transportadores de nutrientes. El sistema digestivo se encarga de liberar estos nutrientes de la matriz alimentaria para que el intestino pueda absorberlos. Una vez en nuestras células, los nutrientes participan en numerosos procesos biológicos que permiten su funcionamiento adecuado.

Por mencionar algunos de ellos, las vitaminas B, el magnesio o el zinc asisten en las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestras células. Las vitaminas C y E son antioxidantes que las protegen del daño oxidativo. El hierro es imprescindible para que la hemoglobina pueda transportar oxígeno en la sangre. Y así una lista infinita.

Si nos centramos en la popular vitamina C, por ejemplo, como consecuencia de sus funciones contribuye al funcionamiento del sistema nervioso, al del sistema inmunitario y al metabolismo energético. Lo que no hace la vitamina C, por muy antioxidante que sea, es prevenir el envejecimiento o los resfriados.

Relación directa entre alimentos y enfermedades

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta malsana es un factor de riesgo fundamental para las Enfermedades No Trasmisibles, responsables del 70% de las muertes en el mundo. Las cuatro ENT más frecuentes son: enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias.

En 2017, un meta-análisis concluyó que el aumento del consumo de verduras y hortalizas, fruta, frutos secos y pescado disminuye el riesgo de mortalidad. Otra revisión en 2019 concluyó que el patrón alimentario de la Dieta Mediterránea puede ser recomendado para la prevención de la diabetes tipo 2 a largo plazo. Por cierto, que la Dieta Mediterránea también ha mostrado efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

 

Entre los 24 mejores planetas candidatos, ninguno de ellos cumple con todos los criterios para planetas superhabitables, pero uno tiene cuatro de las características críticas, lo que lo hace posiblemente mucho más cómodo para la vida que nuestro planeta de origen. «A veces es difícil transmitir este principio de planetas superhabitables porque creemos que tenemos el mejor planeta», afirma Schulze-Makuch, que sentencia: «Tenemos una gran cantidad de formas de vida complejas y diversas, y muchas que pueden sobrevivir en ambientes extremos. Es bueno tener una vida adaptable, pero eso no significa que tengamos lo mejor de todo».

 

 

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