¿A QUÉ SE DEBE LA INMUNIDAD
DEL COVID-19?
Científicos de todo el mundo
siguen aprendiendo sobre el nuevo coronavirus todos los días en busca de
una vacuna o tratamiento eficaz que lo elimine y así dar fin a la
pandemia.
Una de las interrogantes que
muchos se plantean es cómo una persona se vuelve inmune al COVID-19, para
lo cual los científicos tienen una explicación, según una publicación de Infobae.
Los expertos detallan que la
respuesta del cuerpo humano a una infección se desarrolla en dos partes.
Primero, una respuesta inmune innata, que libera sustancias químicas
y glóbulos blancos que luchan contra un virus y lo destruyen. El segundo es
una respuesta inmune adaptativa que, junto con otros efectos, produce
anticuerpos dirigidos que pueden adherirse a un virus y detenerlo. Si este
último es lo suficientemente fuerte, puede crear una respuesta duradera a la
infección que proporcionará protección futura al individuo.
Quienes presentan infecciones
más fuertes crean una respuesta inmune más fuerte. Como los estudios
sugieren cada vez más que la mayoría de las personas que contraen COVID-19
tienen síntomas leves o no presentan síntomas, es posible que tengan una
respuesta inmune deficiente cuando el virus ingrese a su sistema.
No obstante, aunque se
desarrolle inmunidad, no se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo duraría
debido a que el COVID-19 no ha existido el tiempo suficiente. Sin embargo,
otro coronavirus, el resfriado común, tiene una inmunidad de corta duración.
Mientras que los anticuerpos de coronavirus más graves, como el SARS o el MERS,
se han detectado en sujetos años después de la infección.
"Lo que sí tenemos son
personas que dan positivo nuevamente después de supuestamente recuperarse del
COVID-19. Y estudios recientes ahora muestran que estos son posiblemente
pacientes a los que les quedan algunos fragmentos virales después de
matarlos", señala Adrian Rabe, epidemiólogo del Imperial College de
Londres, que señala además que los “casos de reinfección” de COVID-19 no son un
“fenómeno establecido”.
“Las pruebas positivas después
de la recuperación pueden provenir de un falso negativo, y esto es
especialmente cuando los pacientes aún presentan síntomas de COVID-19, pero
los pacientes ya no tienen síntomas y vuelven a dar positivo, entonces es muy
probable que se deba a las partículas virales restantes de una infección previa”,
añade.

Comentarios
Publicar un comentario
Que opinas tú?