GUARDARSE LA TRISTEZA POR脥A SER PERJUDICIAL 馃槻

 GUARDARSE LA TRISTEZA POR脥A 

SER PERJUDICIAL 馃槻



El diario vivir provoca que las personas tengan constante cambios de 谩nimos en el ser humano. Es muy cambiante nuestros sentimientos porque no solo se depende de uno mismo sino de los individuos que est谩n a su alrededor. Puede que nuestro estado de 谩nimo sea positivo que estemos dispuestos a llevar nuestro d铆a de la mejor forma, pero recibimos una mala noticia o presenciamos una p茅sima actitud por parte de alguna persona cercana, nuestra condici贸n emocional, por ello se considera a la salud mental como la m谩s importante en saberla manejar, ya que el roce con otras personas podr铆a provocar una alteraci贸n en nuestros sentimientos, que en su mayor铆a son resguardado en nuestro interior. Este es un problema bastante perjudicial para la salud emocional, ya que guardar ese tipo de sentimientos podr铆a causar severos inconvenientes, la salud emocional es muy importante, pero en la mayor铆a de las personas no le prestan la suficiente atenci贸n.

La «happy era», tal como se refiere el psic贸logo Buenaventura del Charco a los a帽os que estamos viviendo, parece haber llegado para quedarse. Y las redes sociales podr铆an haber sido un importante factor para que a d铆a de hoy la tristeza y otros sentimientos reconocidos como «negativos», no sean bien vistos en nuestra sociedad.

Digamos que para aquellos mensajeros promotores de la felicidad, el lema de vida ser铆a: «si la vida te da limones, haz una limonada». Sin embargo, para personas como Buenaventura del Charco, psic贸logo sanitario y psicoterapeuta, para el que la vida no est谩 siendo del todo f谩cil, no sabe qu茅 tipo de limonada hacerse: «Ese tipo de mensajes hacen un flaco favor a la sociedad, que cada vez es menos tolerante con las emociones que conocemos como negativas. En vez de ser compasivos y ayudar a las personas que est谩n pasando por un mal momento, o simplemente dejarles estar mal, conseguimos hacerles sentir culpables por sentirse como se sienten, como si no ser felices fuera culpa de ellos».


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